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La verdad sobre la terapia de luz roja: más que una moda

WELLNESS JOURNAL

La verdad sobre la terapia de luz roja: más que una moda

La verdad sobre la terapia de luz roja: más que una moda

Llevamos tiempo viendo estas mascarillas de luz roja en redes sociales (ya hay incluso memes, y cuando de algo se crea un meme es que está en la conversación digital y personal). Y os preguntaréis: “¿qué puede hacer realmente la terapia de luz roja por mí?” Tengo que deciros que mucho, y no solo por vuestra piel. Lo que parecía una moda un tanto excéntrica es en realidad una de las intervenciones no invasivas más estudiadas en dermatología moderna. La Red Light Therapy o fotobiomodulación es una tecnología respaldada por décadas de investigación científica.

En este artículo explicaremos cómo funciona, qué ocurre a nivel celular, y por qué tiene efectos reales en la piel.

¿Qué es la terapia de luz roja?

La terapia de luz roja utiliza longitudes de onda específicas, generalmente entre 620 y 850 nanómetros, para penetrar la piel y estimular procesos biológicos internos. A diferencia de la radiación ultravioleta, no daña el ADN ni quema la piel, ya que no es ionizante.

Dentro de este rango, las más utilizadas son:

  • Luz roja visible (620–660 nm)capas superficiales de la piel

  • Luz infrarroja cercana (810–850 nm)capas más profundas (dermis y tejido subcutáneo)

Ambas trabajan en conjunto con el mismo mecanismo, para mejorar la función celular, activando la citocromo c oxidasa en la mitocondria de las células para:

  • Aumentar la producción de ATP (la molécula que suministra energía para casi todas las funciones celulares).

  • Reducir el estrés oxidativo.

  • Modular la inflamación.

  • Estimular procesos de reparación y regeneración.

Primer tip para comprar un dispositivo de luz roja: Que tenga una longitud de onda completa, de 620 a 850 nm.


El fundamento científico: fotobiomodulación

El término técnico detrás de esta terapia es fotobiomodulación, un proceso mediante el cual la luz interactúa con estructuras celulares específicas

La clave: las mitocondrias

Las mitocondrias son las “centrales energéticas” de las células. En ellas se produce el ATP, la molécula que permite a las células funcionar, repararse y regenerarse. Es decir, la energía de las células.

La citocromo c oxidasa, una enzima de las mitrocondrias absorbe la  luz roja provocando:

  • Aumento de la producción de ATP

  • Mejora del metabolismo celular

  • Reducción del estrés oxidativo

  • Activación de genes relacionados con reparación y regeneración

En otras palabras: la célula obtiene más energía para hacer su trabajo correctamente.


Efectos biológicos en la piel

1. Estimulación del colágeno y la elastina

La luz roja estimula los fibroblastos, las células responsables de producir, colágeno, elastina y la matriz extracelular. Lo que se traduce en:

  • Piel más firme.

  • Reducción de arrugas finas.

  • Mejora de la textura y elasticidad.

A diferencia de tratamientos más invasivos, este estímulo ocurre sin dañar la piel.

2. Reducción de la inflamación

La fotobiomodulación modula mediadores inflamatorios como pueden ser las prostaglandinas, las citocinas proinflamatorias o el óxido nítrico en exceso. Concretamente el óxido nítrico bloquea la producción de ATP en las mitocondrias y esto afecta directamente al buen funcionamiento de las células. La luz roja regula el exceso de esta sustancia para vasodilatar y permitir una mejor oxigenación celular y nutrir los tejidos. 

Por ello, la terapia de luz roja ha mostrado beneficios en:

  • Acné inflamatorio

  • Rosácea

  • Dermatitis

  • Piel sensible o reactiva

No “apaga” la respuesta inmune, sino que la regula.

3. Aceleración de la cicatrización

Numerosos estudios muestran que la luz roja:

  • Aumenta la proliferación celular

  • Mejora la angiogénesis (formación de nuevos vasos)

  • Optimiza la oxigenación tisular

Esto favorece:

  • Curación de heridas

  • Recuperación tras procedimientos estéticos

  • Reparación de la barrera cutánea

4. Mejora del tono y luminosidad

Al optimizar la función celular y la circulación local:

  • Se reduce la opacidad de la piel

  • Se homogeneiza el tono

  • Se mejora el “glow” natural

No es un efecto cosmético superficial, sino una mejora funcional del tejido.

 

¿Es realmente anti-aging?

El envejecimiento cutáneo está estrechamente ligado a:

  • Disminución del ATP

  • Estrés oxidativo

  • Inflamación crónica

  • Reducción de colágeno

La terapia de luz roja actúa exactamente sobre esos mecanismos, lo que la convierte en una herramienta sólida para la prevención del envejecimiento prematuro optimizando el funcionamiento de las células de la piel. 

Uno de los grandes beneficios de la terapia de luz roja es que su uso continuo es seguro. Es una terapia no invasiva que no produce ningún tipo de daño en la piel. 


Curiosidad: Más allá de la estética

Aunque su uso cosmético es el más popular, la terapia de luz roja no nació en la estética. Ha sido utilizada en contextos médicos para reducir el dolor, la regeneración de tejidos, recuperación muscular o inflamación crónica. 

Simplemente, la piel es uno de los tejidos que mejor responde a esta tecnología.

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