CBD

CBD - Cannabidiol: Fitocannabinoide de la planta Cannabis sativa L.

Entre los más de 500 componentes químicos presentes en esta planta, se encuentran los fitocannabinoides; cannabinoides producidos de forma natural y exclusiva por plantas [phyto = "planta" en griego (φυτό)].

No pienses que estas moléculas han sido descubiertas recientemente, los humanos usan los  cannabinoides desde hace cientos de años con fines espirituales, terapéuticos y de recreativos.

La molécula responsable de este último objetivo es el THC (tetrahidrocannabinol). Aunque ambos son cannabinoides, el CBD no tiene este tipo de actividad y no es adictivo en absoluto. En 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al CBD como una molécula inofensiva sin riesgo de adicción.

Entonces, ¿cuál es la relación con la piel?

Mucha. ¿Sabías que los humanos tienen un sistema endocannabinoide y que producen cannabinoides o endocannabinoides endógenos de forma natural?

Este sistema permite regular la homeostasis (o equilibrio) del organismo y sus principales funciones sobre la piel son:

  • Regular la producción de sebo
  • Regular la regeneración de las células de la piel.
  • Regular la producción de citocinas, proteínas responsables de las reacciones inflamatorias que provocan enrojecimiento de la piel.

Gracias a los receptores cannabinoides de la piel, el CBD puede fortalecer este sistema que en ocasiones se ve alterado por factores externos como el estrés diario o la contaminación.


En definitiva, es el ingrediente perfecto para hidratar la piel, prevenir el envejecimiento acelerado, regular la producción de sebo y mantener a raya las imperfecciones, todo al mismo tiempo.