¿Quién eres?


Soy Nico Yllera, cofundador de RRROAD , un proyecto que puso mi vida patas arriba en 2020 y que quiere cambiar la forma que tenemos de consumir moda como si no hubiera un mañana. Un emprendedor que nunca pensó en serlo y un activista tranquilo que prefiere desarmar con datos que con gritos. 

¿Cómo te definirías a ti mismo en dos frases?


Una persona que le gustan demasiadas cosas en la vida y que le cuesta elegir entre tantas opciones apasionantes. Que es plenamente feliz en el campo con su perro y un bocata pero que también le pirra estar en el candelero. 

¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional?


Como la mitad de los universitarios de España, estudié Derecho, pero en mi vida lo he ejercido. Lo que me atraía de verdad eran los medios, la comunicación y la industria de la moda. Viví casi 4 años en países en desarrollo (principalmente de África como Nigeria, Cote d’Ivoire o Madagascar) y me cambió la percepción del mundo por completo. Tuve una vida increíblemente cómoda pero al otro lado de los cristales tintados de mi coche veía cómo paraísos terrenales se degradaban sin remedio por culpa de un sistema fallido desde la raíz. Intenté apartarlo de mi mente durante un tiempo para seguir siendo productivo, volví a Europa donde fui felicísimo trabajando en Condé Nast España y en Monocle en Londres pero todo vuelve. Y decidí dejar mi puesto de Director de Publicidad en Londres para volverme a Madrid a proponer una solución real, efectiva y escalable a la crisis climática que estamos viviendo. Con mi socio Pepe Otaola y a través de la moda, evidentemente. Por ser mi industria preferida y la que mas conozco y porque es la segunda industria más contaminante del mundo. 



¿Cómo nace RRROAD?

Como evolución natural de miles de conversaciones, sentimientos y estados vitales de dos personas que en un momento dado convergen y lo ven claro. Pepe Otaola y yo empezamos RRROAD en un sótano alquilado de Madrid a finales de 2019 con la idea de demostrar que se pueden hacer las cosas de manera diferente. Que hay una solución al caos de deshechos textiles, compras compulsivas y campañas de marketing que nos hacen creer que todo lo que compramos, comemos y tocamos es “sostenible”. De hecho ODIO esa palabra ya, las marcas deberían pagar por cada vez que la usan en sus campañas. 

Queríamos empezar de cero siendo circulares y aportando algo más que palabras a la lucha contra el cambio climático. 


¿Cuáles han sido los obstáculos más grandes que os habéis encontrado hasta ahora?


Yo no sabía que emprender era tal reto, sinceramente. Te faltan manos, brazos, horas y días para hacer todo lo que tienes en mente. Hemos tenido que luchar contra muchos obstáculos pero lo más difícil seguramente sea competir contra las gigantes y bien engrasadas máquinas de comunicación de los principales grupos de moda del mundo. Son los mejores contando historias preciosas y ambiguas y contra eso es difícil atacar. También es chocante lo que cuesta explicar nuestro proyecto a profesionales de la industria y conseguir que cambien la mentalidad y se unan a nuestra visión. La industria textil es muy conservadora, muy endogámica y eso se nota al presentar una marca como RRROAD y comprobar que no podemos trabajar con la inmensa mayoría de proveedores porque no cumplen con los requisitos que exigimos. 


¿Tu punto favorito del manifiesto RRROAD ?


#STOPPRETENDING. Si me tengo que quedar con uno es ese, el dejar de maquillarlo todo y aceptar el punto en el que estamos. Sin honestidad no vamos a cambiar. Sin transparencia no sirve de nada la transformación porque no sabremos si es realmente eficiente. Así que me encanta cuando alguien habla francamente de dónde está y a dónde quiere llegar sabiendo que el camino es difícil pero que está poniendo medidas para lograrlo. 


¿Con qué frase nos podrías ayudar a darnos cuenta de la importancia de la circularidad?


Del año 2000 al 2015 se duplicó la producción de moda a nivel mundial. Y en ese mismo periodo cayó el uso medio que hacemos de una prenda a la mitad de tiempo. Consumimos el doble y usamos la ropa la mitad. La tierra no está preparada para soportar tal cantidad de deshechos tóxicos así que o producimos menos, usamos más lo que ya tenemos y generamos valor del residuo (principios básicos de la economía circular) o nos tendremos que preparar para vivir hundidos en basura. 

¿Tus tres spots favoritos de Madrid?


Mi plan preferido de fin de semana es tomar un aperitivo en la terraza de MamaCampo en Olavide (tienen los mejores proveedores de alimentos orgánicos y de cercanía y los dos locales me encantan), recorrerme unas cuantas galerías (El Chico, en Ronda de Toledo 16, no puede faltar, siempre hay algo interesante) y acabar tomando mi cocktail preferido de Mezcal en el Club Matador con amigos. 

¿Cuáles son los tres productos que nunca faltan en tu neceser cuando te vas de viaje?


Crema hidratante con protección solar, algo para quitarme la mala cara (normalmente crema de contorno de ojos o algun sérum de ojos) y mi Acqua de Parma que la tengo en todos los tamaños para según la duración del viaje. 


¿Tu primer gesto de selfcare cada mañana?


Nada más levantarme hago estiramientos muy concienzudos porque me levanto doblado y a partir de ahi empiezo a ser persona. Voy directo a la ducha y ahi me lavo bien la cara y me la exfolio cada ciertos días para sentirme fresco (sobre todo si he salido la noche anterior!). 

Tu experiencia QUINQUE en tres palabras: frescura, naturalidad y honestidad.